A partir de la idea de establecer una vinculación comercial entre grupos de hilanderas artesanales de la localidad de San José de Feliciano y talleres de tejido de Paraná, la ADL Cáritas-FOCSIV ha impulsado la conformación de una mesa de instituciones para llevar a cabo el proyecto de una experiencia social y económica más ambiciosa: organizar el desarrollo de la cadena productiva de la lana – hilada y tejida artesanalmente – tratando de organizar los diferentes eslabones de la misma. “La mesa” está conformada por: ADL y Cáritas, INTI, Ministerio de Trabajo de la Nación, INTA, Secretaría de Producción de la Provincia, Consejo Empresario de Entre Ríos, Programa Social Agropecuario, Museo y Mercado Provincial de Artesanías, municipalidades locales.Objetivo fundamental del proyecto "Cadena de Valor de la Lana" es obtener una mejor rentabilidad de cada una de las etapas del proceso productivo. Generando así una mejora en los ingresos y en la calidad de vida de aquellas personas dedicadas a la tarea de hilado – en particular – y a los otros eslabones de la cadena. Teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos se trata de actividades complementarias para ayudar a la economía de subsistencia en hogares de personas de pocos recursos.
En la región centro-norte de la provincia, zona elegida para llevar a cabo esta intervención, se han desarrollado reuniones con hilanderas y tejedoras, capacitaciones en hilado y tejido artesanal, talleres de teñido de fibras con tintes naturales. Hasta lograr que los grupos se complementen entre ellos, pués las tejedoras de Paraná utilizan hilos producidos por las hilanderas de Feliciano. En la medida que el sistema funcione y se vaya consolidando, se irán incorporando otras localidades de los departamentos de Paraná, La Paz, Feliciano y Federal, de manera de poder ampliar la cantidad de personas involucradas, el volumen de fibras a disposición y la diversificación productiva.
Para lograr todo esto, la mesa trabaja a la formulación de protocolos de calidad y producción, organización del financiamiento y abastecimiento continuo de las materias primas (a través de un Banco de Insumos Estratégicos y un fondo rotativo), promoción de la especialización de los productores, desarrollo de productos singulares y rentables sin que se pierda la creatividad individual de cada artesano, y sobre todo a la generación de dinámicas conglomerantes. De hecho, bajo el lema “es una cuestión de manos y de palabra”, toda la cadena ha sido pensada como una “fábrica a cielo abierto”, cuya cohesión está basada en la recreación de un pacto social que tiene como principal valor la palabra empeñada y se manifiesta en el cumplimiento de los compromisos productivos, comerciales y financieros.
Todo el proyecto se vincula con la experiencia similar que se viene desarrollando hace años en la región noroeste de la provincia de Córdoba, en la zona del Valle de Punilla. Y que se fundamenta en valores éticos y conceptos fundamentales de la economía solidaria, como la dignidad del trabajo y el precio justo.