La miel, tesoro de nuestros montes

Aparte del sector textil, el segundo importante rubro de actividad de la ADL es el apícola. La provincia de Entre Ríos cuenta con más de 3.900 apicultores, distribuidos en su geografía utilizando su variada flora natural y la que procede de plantaciones de eucaliptus y de citrus, praderas y forrajes, siembra de lino, girasol, colza. El resto (hasta 7,5 millones de Ha.) está constituido por campos naturales dedicados a la agricoltura y ganadería, que ofrecen sus alternativas meliferas, así como las islas y la flora costera del río Paraná.

Esta riqueza apibotánica entrerriana significa un potencial enorme para la producción de miel, estimado 3 o 4 veces más de lo que se produce actualmente, alrededor de 10.000 Tn/año. El 80% de los productores apícola entrerrianos tienen menos de 50 colmenas, de baja productividad, no cuidadas convenientemente ya que para ellos la apicultura es una actividad secundaria, para obtener un ingreso complementario envasando en botellas de vidrio que se venden al costado de rutas o truecan con otros productos o servicios.
Sin embargo la apicultura puede constituir una salida laboral digna para las personas desocupadas y mejorar el nivel de ingresos familiares. Ésto se puede conseguir a través de la diversificación productiva (miel, jalea real, propóleo, núcleos etc.), promoviendo un incremento de escala en la cantidad de colmenas de los pequeños productores, consolidando su actividad con capacitación técnica y asociación con otros en la compra de insumos y en la venta de la miel.
Además, están instalados en la provincia distintos eslavones de la cadena apícola: carpinterías que fabrican los materiales de madera; apícolas que obtienen reinas, recurso fundamental para la productividad de cada colmena; fábricas de equipamiento para extracción de la miel; apiarios que comercializan núcleos con material vivo; y una red de cooperativas y comercios que permiten el asesoramiento, el intercambio y la apropiación de materiales para la operación del apiario.

Desde hace años Cáritas Paraná es activa en el tema apícola, colaborando con otras instituciones como el Programa Social Agropecuario y el INTA. Participando en múltiples reuniones de pequeños apicultores de la zona de la diócesis, se hizo evidente la necesidad para ellos de mejor capacitación técnica, procesos de asociativismo y financiamiento para cambiar la escala.
Cabe destacar que la miel es producto de exportación: Argentina ocupa el segundo lugar a nivel mundial, luego de China, y su excelente miel tiene asegurado mercado en Europa, Estados Unidos y Latinoamérica. El 95% de la producción melífera de Entre Ríos se exporta a través de distintas instituciones, cooperativas específicas y firmas privadas (ya que el precio de venta para exportación es más alto del precio para consumo interno). Para lograr un mejor precio los pequeños productores – con una escala de tres, cinco o siete tambores – deben agruparse de alguna forma, sumando sus esfuerzos comerciales para constituir una oferta adecuada a un contenedor de nivel calificado: como mínimo 20 Tn, lo que significa 70 tambores.

Objetivo del “Proyecto Apícola” de la ADL, entonces, es generar nuevos apicultores suburbanos o rurales – dotandolos de conocimientos específicos – y promover un incremento de escala con aquellos que tienen menos de 50 colmenas, promover su organización comercial mediante el asociativismo u otros sistemas, para conseguir una gestión comunitaria a fin de lograr un mejoramiento estable en el ingreso familiar.
La ADL colabora con 2 expertos apicultores entrerrianos que brindan capacitación teórico-práctica y asistencia técnica a los beneficiarios, a través del seguimiento de sus apiarios, controlando también el estado de salud, la alimentación y la evolución de los apiarios. Se buscan además vinculaciones estratégicas con otros apicultores de mayor escala y cooperativas de acopio, se fomenta la integración de apicultores con núcleos y centros existentes evitando la duplicación de elementos apícolas que pueden ser compartidos y se favorece el mejoramiento de las plantas extractivas.

Desafíos textiles

Primer área de intervención de la ADL fue el sector textil. Desde hace algunos años se trabaja con hiladoras, tejedoras, costureras y talleres de costura en distintas localidades de la provincia: Paraná, La Paz, Feliciano, María Grande, Bovril. De hecho, nuestro “Proyecto Textil” incluye dos componentes principales:
  • la producción textil artesal de lana de oveja;
  • la costura y confección de prendas.

Y se ejecuta en dos formas:

  • por un lado la Agencia apoya la creación de microemprendimientos productivos, talleres y grupos de costura, hilado y tejido, brindando asistencia técnica, capacitaciones en diseño y confección, técnicas de organización de un taller, provisión de insumos y maquinarias de trabajo;
  • por otro lado coordina o participa en la ejecución de proyectos integrales de desarrollo socio-económico de la región en el marco textil, que tienen a que ver con trabajo artesanal y precio justo, recuperación y desarrollo de habilidades instaladas, reinserción laboral, rescate identidario.
    En este marco se trabaja junto con distintas instituciones, organizaciones y actores locales: INTI, Secretaría de Producción de la Provincia, Ministerio de Trabajo de la Nación, municipalidades e instituciones u organizaciones locales.
    El principal desafío es lograr el trabajo de la mujer de manera sustentable, con su propia autogestión y con la aplicación de técnicas en organización comercial que aseguren estabilidad de ingresos. De hecho, la dificultad principal para los nuevos microemprendimientos productivos es la realización comercial. Otro desafío importante es recuperar la autoestima y el valoramiento de la cultura del trabajo en las participantes.

    En fin, queremos remarcar que se trata de:

    • dar respuestas efectivas a la inclusión social;
    • dar respuestas concretas a la carencia de ingresos adecuados del “nuevo pobre”;
    • consolidar la asociatividad en las relaciones, transacciones, exposiciones;
    • consolidar esfuerzos de trabajo estable y genuino para la mujer;
    • lograr que todas estas habilidades rescatadas, mejoradas y renovadas contribuyan a la identidad local.

    Una Agencia para el noroeste entrerriano

    Cáritas Diocesana Paraná tiene más de 20 años de existencia y desarrollo. Su organización actual configura una respuesta a las necesidades y problemáticas de los sectores vulnerables y más pobres de la provincia. Actualmente cerca del 30% de la población entrerriana vive por debajo de la línea de pobreza. De ahí nuestros esfuerzos que, según las líneas de acción de Cáritas, apuntan a la construcción de una sociedad más justa y solidaria, a través de procesos de inclusión social y participación ciudadana.
    En el marco de este compromiso para la promoción humana y el desarrollo comunitario, Cáritas Paraná - en
    cooperación con la ONG italiana
    FOCSIV - creó a partir del 2004 una Agencia para el Desarrollo Local que opera en el territorio de la diócesis. Con el objetivo de lograr que quienes se encuentran en situaciones de necesidad puedan ser agentes de cambio de sus propias circunstancias.

    Actualmente esta Agencia tiene tres sedes - en Paraná, La Paz y María Grande - que han logrado establecerse en el territorio como espacios de encuentro y coordinación, estimulando el diálogo y la confrontación proyectual entre instituciones, organizaciones y ciudadanos, y formulando o participando a programas que garantizen la participación de la Sociedad Civil en la definición de estratégias de desarrollo socioeconómico de la región centro-norte de Entre Ríos.

    Aparte participar en proyectos integrales que involucran una multitud de actores locales, a nivel micro las ADL brindan un apoyo real a la creación de pequeños emprendimientos productivos, en los sectores de intervención del Programa. En el territorio de la Diócesis de Paraná las Agencias trabajan en los rubros textil, apícola y agroalimentario, a través de la organización de capacitaciones técnicas, aportes de herramientas y un programa de microcrédito. Recientemente se ha empezado a trabajar también en los rubros metalúrgico, carpintería y artesanía.

    En concreto, las actividades desarrolladas son:

    • Promoción de microemprendimientos productivos, a través de capacitaciones técnicas específicas, acompañamiento de la ADL, adquisición de equipamiento e insumos, programa de microcrédito.
    • Participación a mesas de concertación sobre proyectos de desarrollo integral rural relativos a distintas localidades de la Diócesis con alto nivel de vulnerabilidad.
    • Por último se trabaja transversalmente – o con la organización de encuentros y talleres específicos – en la temática de la ciudadanía activa.
    A través de la inserción laboral de las comunidades con alto nivel de necesidades básicas insatisfechas, se busca contribuir al mejoramiento de sus condiciones de vida. Además se promueve el fortalecimiento del diálogo entre sociedad civil e instituciones públicas, impulsando la articulación entre las organizaciones locales.